En este contexto, el INEGI informó el 28 de julio que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) se contrajo (‑)11.1% en términos reales en mayo de este año respecto al quinto mes de 2008. Los sectores secundario y terciario son los más afectados, con una caída de (-)11.6 y (-)11.0%, respectivamente. El sector primario, encabezado por las actividades agropecuarias, por primera vez durante esta recesión registró una caída de (-)7.8%.

Lo mismo sucede con nuestras autoridades económicas locales, hacen mutis respecto a las cifras del IMSS en Durango. De Junio 2008 a Junio 2009, en nuestra querida y tranquila ciudad colonial, hemos perdido 5 mil 302 empleos. Entre mayo y junio de esta año, también se rompió una racha positiva en la generación de fuentes de trabajo en el estado respecto a los últimos meses, con una reducción de por lo menos 377 plazas laborales, esto derivado del cierre de actividades en los aserraderos a causa de las lluvias, principalmente.
Una cosa es el gasto social como paliativo de la pobreza extrema, para ello están desarrollo social, la secretaría del trabajo, el servicio estatal de empleo y los programas asistencialistas “mareadores de pobres” y “generadores de votos”, pero otra muy distinta son los incentivos económicos para generar riqueza.
Lamentablemente, nuestras autoridades en materia federal, nos han anunciado recortes presupuestales importantes que afectarán la inversión pública de forma directa, sin anunciar qué harán con el gasto corriente y elefantes blancos e ineficientes como la Secretaría de la Función Pública, la Oficina de la Presidencia, PEMEX, CFE, Luz y Fuerza del Centro, o la Secretaría de Economía y sus programas inoperantes y burocráticos como el Fondo PYME.
No se diga sus contrapartes estatal y municipal, año con año tienen importantes sub-ejercicios, y lo poco que han podido ejercer, es en dádivas asistencialistas: microcréditos, micro-financiamientos, lo cual no representa un incentivo generador de riqueza.
El inconveniente principal en oficinas promotoras del empleo es la pereza para encontrar salidas y soluciones. Se encuentran estacionados en una zona de confort. Ellos no están amenazados con perder su empleo como en la iniciativa privada, como un obrero o un trabajador asalariado; son burócratas de oficina, sin desafíos, sumidos en una eterna rutina que será la agonía de las pequeñas empresas hasta cuando termine el trienio o el sexenio para el cual trabajan.
Ojala me equivoque, pero debido a su pasividad e indolencia, no esperamos mucho de ellos.

Partiendo de estos datos, durante la jornada electoral tuvieron tiempo suficiente para remontar la desventaja y preparar una campaña propositiva, entonces decidieron polarizar al electorado, sacar al ejército a las calles y poner entre la espada y la pared al ciudadano: o apoyas la lucha del presidente y del ejército contra la delincuencia, o te conviertes en cómplice de los malos.

Desde mi perspectiva, todos tenemos vela en este asunto. La pregunta del millón es ¿Cómo diablos estamos contribuyendo cada uno de nosotros a la generación de riqueza? La delincuencia se combate con oportunidades de empleo. Para mi el desequilibrio es laboral: pocas empresas= pocos trabajadores=menos poder adquisitivo. Hoy, desgraciadamente, gana más, mucho más un "diller" o transportador de droga que un profesionista con maestría o doctorado.