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viernes, 27 de marzo de 2015
lunes, 2 de febrero de 2015
sábado, 31 de enero de 2015
Indicador Trimestral de la Actividad Económica al tercer trimestre 2014 (ITAEE)
Como era previsible, el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) promedio de la economía
al tercer trimestre de 2014 fue un modesto 1.7%, con comportamientos mixtos
para las entidades federativas.
En contraste, Campeche (-6.8%), Baja California Sur (-3.3%), Baja California (-1.6%), Sonora (-0.6%) y Distrito Federal (-0.1%) tuvieron el peor comportamiento durante el trimestre.
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
sábado, 24 de enero de 2015
FMI recorta estimación del PIB mundial 2015 y 2016
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó su previsión
para la economía mundial durante 2015 y 2016. La economía mexicana no es la excepción y su pronóstico paso de 3.5 a 3.2 por ciento para este año (2015) y de 3.8 a 3.5
por ciento para 2016, esto pese a la aprobación de las reformas estructurales y
el dinamismo económico que tuvo Estados Unidos.
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
jueves, 22 de enero de 2015
Agenda pendiente 2015
Para
nadie es noticia que los dos primeros años del gobierno del presidente Enrique Peña
Nieto fueron muy malos. Hay quienes ven hoy la oportunidad para hacer una
limpia y acercar a gente de talento al gabinete y deshacerse de los
amigos/socios/conocidos de confianza personal del Presidente, y que, a la
postre, han resultado ineficaces para estar al frente de una dependencia o
institución.
Los
resultados de los últimos dos años ahí están para el anecdotario: durante el
2013, la economía apenas creció 1.1%, mientras que el año pasado el incremento
fue de sólo 2.1 por ciento. Un bienio que, en conjunto, dejó prácticamente
inalterado el PIB por habitante y que derivó en que la incidencia de pobreza no
se haya abatido. Esto, a pesar de los miles de millones de pesos gastados para
tal fin, lo que nos dice mucho de la ineficacia e ineficiencia de los diferentes
programas gubernamentales y que la distribución familiar y factorial del ingreso
se haya vuelto más inequitativa, resultado en gran medida explicado por los
innumerables subsidios regresivos junto con un sistema económico que sigue premiando
el capitalismo de compadrazgo.
Lo
triste y lamentable del caso para nuestro país, es que de acuerdo a las
previsiones demográficas, solamente nos quedan 10 años de la “ventana de
oportunidad poblacional”, años en los cuales el índice de dependencia (aquellos
individuos que no están laborando, sea porque están en la escuela o ya se
retiraron y que son mantenidos por aquellos que están trabajando) irá cayendo;
a partir del 2025, este índice empezará a aumentar y, de no crecer
aceleradamente ya, terminaríamos siendo un país de viejos pobres o pobres
viejos.
Es
por esto que se enfrentan varios retos que hay que ir resolviendo. A
continuación, sin ser los únicos, enumero cinco puntos que considero claves
para que el gobierno impacte positivamente en la agenda pendiente: i) Diseño
tributario; ii) Gasto público; iii) Regulación; iv) Seguridad pública; y V)
Corrupción.
i)
Diseño tributario. La reforma del 2014, aunque le dio más
recursos al gobierno, para efectos prácticos “mató” al consumo privado, que
prácticamente está estancado. El gobierno prometió que hasta el final del
sexenio no habría ni nuevos impuestos ni mayores tasas tributarias. Sin
embargo, el escenario previsible se ha alterado significativamente ante la
estrepitosa caída del precio del petróleo. Aunque con las coberturas la mayor parte
de los ingresos petroleros está garantizada, lo mismo no sucederá para el 2016.
El gobierno tiene que rediseñar el sistema tributario no solamente para
garantizar sus ingresos sino, más aun, establecer uno tal que los incentivos
que de éste se deriven estén alineados con el objetivo de mayor crecimiento
económico.
ii)
Gasto público. A pesar de estar gastando mucho más recursos derivados
de la mayor recaudación y de un déficit financiero de casi 5% del PIB, su
contribución al crecimiento es prácticamente nula. Ante la expectativa de una
significativa reducción de los ingresos petroleros para el 2016, el gobierno
tiene que rediseñar por completo el gasto público, eliminando todos aquellos
rubros que son ineficientes, ineficaces y regresivos.
iii)
Regulación. Las enormes barreras regulatorias de entrada y salida de
los mercados inhiben la creación y crecimiento de empresas, el empleo formal y
el aumento de la productividad. Es indispensable una profunda desregulación en
los tres órdenes de gobierno para reducir significativamente los costos de
transacción. Se requiere que los diferentes mercados, bienes, servicios y
factores de la producción operen en un contexto de competencia.
iv)
Seguridad pública. Estamos dispuestos a pagar impuestos para
que el gobierno nos provea de seguridad sobre nuestras personas y nuestras
posesiones y es aquí en donde hay una enorme falla: 33 millones de delitos, 98%
de ellos cometido con impunidad, acarrean un enorme costo social y económico.
v)
Corrupción. Juego de suma negativo que inhibe la inversión y el
crecimiento económico. Lugar 103 de 175 países evaluados por Transparencia
Internacional indica que este flagelo es endémico, aunque no cultural.
Transitar hacia un efectivo arreglo institucional que pueda detectar, perseguir
y penar los actos de corrupción es esencial para alcanzar mayores tasas de crecimiento.
Para
nadie es noticia que los dos primeros años del gobierno del presidente Enrique
Peña Nieto fueron pésimos. Hay quienes ven hoy la oportunidad para hacer una
limpia y acercar a gente de talento al gabinete y deshacerse de los
amigos/socios/conocidos de confianza personal del Presidente, que resultaron
ineficaces para estar al frente de una dependencia o institución.
Éstos
son sólo algunos retos. Si no se atienden, difícilmente llegaremos a tener
mayores niveles de desarrollo económico.
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
lunes, 1 de diciembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
Principales causas de inseguridad en Durango (marzo-abril 2014), INEGI
http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx
Leonardo Alvarez
leon_alvarez
Principales problemas que aquejan a los ciudadanos (marzo-abril 2014); INEGI
http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
Tasa de Víctimas de Delito por cada 100 mil habitantes 2010-2013; INEGI
http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
ITAEE al segundo trimestre 2014 (tabla)
El Índice Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE), al segundo trimestre 2014 registró que, a tasa anual, nuestro país
creció apenas 1.6%. Los estados que mejor desempeño tuvieron fueron
Aguascalientes (8.6%), Zacatecas (5.7%) y Guanajuato (5.1%); en contraste, Campeche,
Veracruz, Morelos y las Bajas Californias (sin considerar los efectos de ODILE)
atraviesan por una “desaceleración económica pronunciada”, al registrar una
contracción de al menos dos trimestres consecutivos. http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/comunicados/actividadee.pdf
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal ITAEE (Segundo trimestre 2014)
Desde que la Secretaría de Hacienda se vio
obligada a modificar la meta de crecimiento inicial para 2014 (un lejano y
utópico 3.9%), ya nada ha sido igual. Ni el banco de México y ni todos los
especialistas en economía pueden estar tan herrados.
La evidencia es
muy contundente: la primera mitad del año 2014 nuestro país estuvo en recesión,
y apenas en el tercer trimestre comenzó una leve recuperación económica; no
obstante, de acuerdo a especialistas en economía, ello no será suficiente para llegar al 2.7% que posteriormente fue
programado para cerrar el presente año.
El último consenso
entre expertos es que, quizás, podamos crecer alrededor de 2.4%. Los
motivos por todos conocidos: una política tributaria extractiva, que aunada a
un repunte de la inflación, redujo el ingreso real familiar disponible con el
consecuente efecto negativo sobre el consumo; una política fiscal deficitaria
que ha desplazado la inversión privada (afectada también por la política
tributaria); y, la ineficiencia e ineficacia
del gasto gubernamental. El único elemento positivo entre los indicadores
económicos es el crecimiento de las exportaciones no petroleras (industria
automotriz) que a pesar de registrar cifras históricas de crecimiento, el
componente nacional es poco comparado con otros sectores como el primario y el
terciario, respectivamente.
Así lo muestra el Indicador Trimestral de la
Actividad Económica Estatal (ITAEE) al segundo trimestre de 2014, a cargo del
INEGI.
El ITAEE registró que, a tasa anual, nuestro país
creció apenas 1.6%. Los estados que mejor desempeño tuvieron fueron
Aguascalientes (8.6%), Zacatecas (5.7%) y Guanajuato (5.1%); en contraste, Campeche,
Veracruz, Morelos y las Bajas Californias (sin considerar los efectos de ODILE)
atraviesan por una “desaceleración económica pronunciada”, al registrar una
contracción de al menos dos trimestres consecutivos. http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/comunicados/actividadee.pdf
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
jueves, 10 de julio de 2014
Telmex-Dish, los monopolios y el capitalismo clientelista.
“…los empresarios
beneficiarios del capitalismo clientelista (crony capitalism) profesan la fe en
el libre mercado, pero se benefician de la errática aplicación de leyes
esencialmente ambiguas por parte de políticos intervencionistas y corruptos…”
Paul
Krugman
A
pesar del mundial de futbol y del periodo vacacional que se avecina, la
discusión y aprobación de las leyes secundarias en materia de competencia
económica no deben pasar desapercibidas. En concreto, en
este texto, abordaré el tema de las telecomunicaciones y del affair Telmex-Dish
como uno de los ejemplos más ilustrativos de los mercados de competencia
imperfecta que imperan en nuestra economía. La llegada del empresario mexicano
Carlos Slim a la lista de los diez hombres más ricos del mundo en la década
pasada, inclusive, tampoco debe disociarse de este asunto.
Esta
integración de mercado encubierta por un poder monopólico inmenso (Telmex-Dish)
y la influencia de Slim en el poder público y en un sector de alta
rentabilidad, han contribuido a que la desigualdad en México sea un tema
recurrente en la agenda gubernamental y una gran deuda de la democracia
mexicana con los ciudadanos.
Por
ello, por lo menos en el discurso, mitigar la pobreza, incrementar la riqueza y
el crecimiento económico y el bienestar de los mexicanos son algunos de los
objetivos del Gobierno de Enrique Peña Nieto y del regreso del PRI a la
presidencia de la República.
Capitalismo de amigos.
Para
nadie es ajeno que Carlos Slim construyó su imperio de la mano de la corrupción
y de las posibilidades que se abrieron con la apertura económica que se inició
en nuestro país en la mitad de los años ochenta, cuando México optó por el
neoliberalismo como su modelo de crecimiento. Fue durante el gobierno de Carlos
Salinas de Gortari cuando el Ingeniero Slim, entonces un modesto y combativo empresario
del ramo constructor comenzó su escalada exponencial como hombre de negocios,
principalmente, con la adquisición de Teléfonos de México (Telmex), una
paraestatal en quiebra a precios de ganga. En economía esto se conoce como: “capitalismo
de amigos”.
El
capitalismo clientelista o amiguista es un término que describe una economía
supuestamente capitalista en que el éxito en los negocios depende de una
estrecha relación entre los empresarios y los funcionarios gubernamentales.
Entre sus expresiones más frecuentes se puede mencionar favoritismo en la
distribución de permisos legales, subvenciones del gobierno, venta de
paraestatales, impuestos especiales y contratos, entre otros atributos
permitidos por la Ley.
En
su forma más suave, el capitalismo clientelista consiste en una colusión entre
los agentes del mercado y el gobierno y los políticos para lograr una mayor
apropiación de rentas. Normalmente, estos esquemas conducen a la generación de
mercados y sectores de la economía en condiciones de mercado poco competitivas,
tales como: monopolios, oligopolios, cárteles, entre otros. (Pregúntenle a
Purificación Carpinteyro).
Es
cierto que en más de 20 años, Telmex, de la mano de Slim, pasó de ser una
empresa telefónica paraestatal ineficiente, con poca infraestructura y con
pérdidas, a ser una empresa con alta tecnología, diversificación, cobertura y
capacidad instalada a la altura de las más importantes del mundo. A grado tal
que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL) la ha considerado
empresa preponderante en su sector. No obstante, este crecimiento espectacular
de Telmex, se logró sin tener enfrente a ningún competidor, a ninguna autoridad
que regulara sus prácticas y, como en los combustibles, los ciudadanos tuvimos
que soportar los abusos de la única empresa que ofertaba los servicios de
telefonía en el país.
Telmex,
con base a su poder monopólico, cobró durante más de 20 años las tarifas de
acceso a telefonía local, renta de aparatos y larga distancia más caras del
mundo, y en países que pertenecen a la Organización para el Crecimiento y el
Desarrollo Económico (OCDE), durante la última década, el acceso a internet más
deficiente y 80% más caro, incluso, que países como Estados Unidos o Canadá con
quienes establecimos un acuerdo comercial desde 1994. En pleno siglo XXI esto
es simplemente inconcebible.
TELMEX y DISH una
acción de integración de mercado encubierta.
La
adquisición de Telmex durante la etapa en que el PRI de la mano de Carlos
Salinas de Gortari gobernó México, primero, y después la llegada de Dish de la
mano de Telmex durante la etapa en la que el PAN mantenía la Presidencia de la
República, son un claro ejemplo de los beneficios concedidos al amparo de la
Ley del capitalismo clientelista. Esa es la sombra que envuelve a Slim y lo
aleja de los grandes empresarios y por la cual es visto con un dejo de
arrogancia inclusive en el extranjero. El monopolio privado de telefonía una
vez que llegó a niveles máximos de utilidad que significaron más de 20 años de
esquilmar a los ciudadanos impunemente, se dispuso a entrar tramposamente en el
mercado de la televisión de paga por la misma vía y con la misma intención,
pero ahora, gracias a la inmensa red de telefonía y fibra óptica que Telmex ha
consolidado con los años. Esta gran infraestructura lograda a base de poder
monopólico y consentimiento del Estado, hasta antes de la reforma a la Ley de
Telecomunicaciones aprobada en enero 2013, representa la barrera más grande de
entrada a sus competidores y la posibilidad inmensa de cobrar tarifas sumamente
excesivas a los ciudadanos.
Nadie
puede negar el valor que tiene como empresario Carlos Slim; pero, por ejemplo,
la diferencia entre el dueño de Telmex y Bill Gates es mucha y muy
contrastante. Mientras que Bill Gates creó una empresa mundial, con poder
monopólico, con base a una innovación y desarrollo de tecnología, como lo fue y
ha sido Microsoft; Slim surgió a partir de la subasta de una empresa telefónica
pública a precio de ganga que hoy es Telmex. Bill Gates desarrolló e innovó en
una industria, y Carlos Slim aprovechó los nexos políticos y la corrupción para
apoderarse de una paraestatal y pasar de un monopolio público a uno privado con
total impunidad. Esa es la gran diferencia.
Para
un país que tiene a más del 50% de su población con estatus de pobre, donde
prevalece la falta de inversión en innovación y tecnología, y donde el 10% de
la población es dueña del 80% de la riqueza que produce nuestro país (INEGI),
esta realidad es muy dolorosa y contrastante.
Es
curioso y hasta irrisorio (solo en México pasa), en medio de esta enorme
desigualdad y protección política Telmex surge como monopolio privado gracias
al PRI y se perfila como un competidor con amplio poder de mercado en el ramo
de la televisión de paga, gracias a los gobiernos del PAN. Lamentablemente,
para Slim, el PAN perdió la presidencia de la República y la nueva
configuración del poder en México también cambió el juego de ajedrez empresarial
en el país. Primero se deben rehacer y equilibrar las estructuras de poder
político y económico del país; y por otro lado, también es definitivo que Slim
no puede entrar en un nuevo mercado bajo las mismas reglas con las que operó en
la telefonía local y de paga. Eso es definitivo.
En
mayo pasado el IFETEL concluyó acerca la integración Telmex-Dish, lo siguiente:
“...se tienen elementos indiciarios de
que los Emplazados son probables responsables de realizar una concentración en
términos del artículo 16 de la LFCE, debido a que los derechos y obligaciones
otorgados en LOS CONTRATOS generan que Telmex, Teninver, DMH, EchoStar,
EchoStar México, Grupo MVS y GFMTV persiguieron intereses financieros y
comerciales comunes en cuanto a que dichas sociedades coordinen su
comportamiento para controlar conjuntamente la operación de DM y Cofresa en el
mercado. Situación que de conformidad
con el artículo 16 de las LFCE, en relación con los criterios señalados por la
SCJN, constituye una concentración”.
En
este contexto, con el regreso del PRI al poder y la necesidad de promover una
segunda generación de reformas que quedaron inconclusas en 1994, cuando el país
se convulsionó política y económicamente, para el Presidente Enrique Peña
Nieto, la promoción y aprobación de las leyes secundarias en telecomunicaciones
equivaldrían a la expropiación petrolera que Lázaro Cárdenas llevó a cabo en
1938. De ese tamaño sería el logro para el Presidente Peña Nieto si reduce el
poder de Slim y de otros empresarios de éste y otros sectores de la economía de
nuestro país. Las reglas cambian: más poder y control del estado.
Quien
lo dijera, ahora es el PRI quien le impone sanciones y controles a uno de los
empresarios institucionales del Estado. Claro que en un contexto y coyuntura
política distintas.
Impactos positivos de
la reforma en telecomunicaciones y el IFETEL.
Ahora
bien, el nuevo marco regulatorio no garantizará por sí mismo una mayor competencia,
aunque constituye un mensaje claro a favor de un terreno de juego más parejo.
La clave ha sido anteponer los beneficios de la ciudadanía.
Las
leyes secundarias en materia de telecomunicaciones que han comenzado a votarse
en comisiones del Senado de la República y que tendrán que ser aprobadas en el
pleno de la Cámara alta y de los diputados en los próximos días, se han
convertido en una batalla política y también empresarial, pero se olvida que,
en última instancia, de lo que se tendría que debatir es, sobre todo, del
beneficio para los consumidores.
No
se trata y no se debería tratar, de una lucha entre Telmex y Televisa, sino de
contar con servicios eficientes, competitivos y con capacidad de opción para
poder elegir entre ellos. En realidad, las resoluciones que había tomado el
IFETEL sobre preponderancia afectaban mucho más a Televisa que a Telmex, aunque
declarara preponderantes a ambas empresas. Era sencillo: mientras que para las
televisoras las medidas eran muy estrictas y vinculantes, para las telefónicas
eran laxas y en buena medida interpretativas. Hoy, la iniciativa de leyes
secundarias enviada al Congreso perfecciona esas resoluciones y establece un
terreno más justo para la competencia y la apertura del sector.
La
carencia más importante que había que solucionar es lo que se conoce
popularmente como la de la última milla, y que, técnicamente, se denomina como
el tráfico “on net” y “off net”, que no es otra cosa que los
costos de la interconexión que hacen otras empresas vía las redes de Telmex y
Telcel y se resume en algo muy sencillo: cuánto se cobra, si es que se cobra, a
otras empresas por utilizar la red de la empresa que tiene más de 80% del
mercado y controla para sí misma esas redes. Para cualquier competidor es
imposible acceder en términos competitivos a esa red, porque los costos se
disparan inmediatamente.
Pues
bien, la iniciativa de las leyes secundarias en el sector subsana esas
carencias. Un punto es clave: le impone una tarifa de interconexión cero a
Telcel que hará efectiva la competencia. La tarifa de interconexión es el
mecanismo que ha impedido a todos sus competidores crecer y hace una diferencia
enorme a la hora de aplicar tarifas. Es imposible superar ese escollo porque,
por un mismo servicio, siempre la empresa preponderante puede cobrar menos que
sus competidores. Ya no será así.
Tampoco
podrá discriminar entre las llamadas producidas dentro de su red y las que
provienen o salen de otra red y además se logrará que el roaming, o sea las
llamadas de larga distancia, terminen siendo sin costo adicional. ¿Sabe cuánto
nos cuestan a los consumidores las llamadas de larga distancia al año? 19 mil
millones de pesos, un costo que no tiene, tecnológicamente hoy, ninguna
justificación.
Telmex
ha argumentado hasta el cansancio que esa red fue comprada en su momento por
Telmex, una empresa en muchos sentidos envidiable. Es verdad, pero 20 años
después esos costos se han más que amortizado, han generado ganancias enormes,
y mantener el monopolio en ellas castiga la competitividad y por ende los
costos para la gente y las empresas.
No
olvidemos, además, que ninguna de las empresas declaradas como preponderantes,
o sea Telmex y Televisa, cada una en su sector, deberá desincorporar activos, o
sea deshacerse de parte de las mismas para hacer más competitivo el mercado,
como ocurrió en su momento, por ejemplo, con la principal empresa telefónica
de Estados Unidos, que se tuvo que dividir en cinco empresas, o como se
sancionó al grupo Clarín en Argentina, para que se dividiera también en varias
empresas diferentes y desincorporar alguna de sus partes.
Las
leyes secundarias atacan temas capitales: obliga a todos a competir con mejores
precios y servicios; dos nuevas cadenas de televisión podrán utilizar en
ciertos ámbitos capacidad instalada de Televisa para su transmisión; la tarifa
cero de interconexión coloca la mesa para la competencia en el sector (y detona
la posibilidad de grandes inversiones de quienes quieran ser competidores
reales); elimina las exclusividades de eventos relevantes para televisión y de
ciertos equipos móviles para telefonía. Por tanto, el dictamen propuesto es
positivo para la gente y para el mercado, para las inversiones y para los
consumidores.
Aunque
para los economistas aún y con todo este análisis no es evidente cuál es el
tamaño óptimo de una empresa en cada mercado, lo que debe importar no es el
porcentaje del mercado, sino el abuso o no de una posición dominante.
La
integración de mercado encubierta por un poder monopólico inmenso (Telmex-Dish)
y la influencia de Slim en el poder público y en un sector de alta
rentabilidad, han contribuido a que la desigualdad en México sea un tema
recurrente en la agenda gubernamental y una gran deuda de la democracia
mexicana con los ciudadanos.
Por ello, mitigar la
pobreza, incrementar la riqueza y el crecimiento económico y el bienestar de
los mexicanos son algunos de los objetivos del Gobierno de Enrique Peña Nieto y
del regreso del PRI a la presidencia de la República. Esperemos que se logre
por el bien de los ciudadanos. Este es el verdadero reto para este gobierno.
Leonardo Alvarez
@leon_alvarez
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jueves, 29 de mayo de 2014
Dream Team 2014 de Goldman Sachs.
Cuestión de estilos. Incluiría a Tony Cross, de Alemania, en la contención, en lugar de Silva; pondría por el lado izquierdo a Di María, de Argentina, en lugar de Lahm. Definitivamente, incluiría a Klose, de Alemania, por Neymar; y Ozil, de Alemania, por Ribery.
El jugador a seguir es Hazard, de Bélgica. Es muy bueno.
http://www.goldmansachs.com/our-thinking/outlook/world-cup-and-economics-2014-folder/world-cup-economics-report.pdf
Leonardo Alvarez
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