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domingo, 9 de noviembre de 2014

Principales causas de inseguridad en Durango (marzo-abril 2014), INEGI



http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx

Leonardo Alvarez
leon_alvarez

Temas que generan mayor preocupación en Durango (marzo-abril 2014), INEGI



http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

Principales problemas que aquejan a los ciudadanos (marzo-abril 2014); INEGI



http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

Tasa de víctimas de delito por cada cien mil habitantes, por entidad federativa, 2012-2013; INEGI



http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

Tasa de Víctimas de Delito por cada 100 mil habitantes 2010-2013; INEGI




http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/regulares/envipe/envipe2014/default.aspx

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

miércoles, 28 de mayo de 2014

Tasa de desocupación nacional y por entidad federativa (abril 2014)


A continuación se muestra la tasa de desocupación por entidad federativa que reportó INEGI en abril 2014. La tabla está ordenada de forma descendente tomando en cuenta los valores de la columna del año 2014. 

Se puede observar que el promedio nacional (4.84%) es menor que la tasa de desocupación del mismo periodo del año anterior (ya es un avance). Por un lado, las entidades federativas muestran un comportamiento diferencial: Tabasco (6.51%) es el estado que registró la mayor tasa de desocupación; le sigue el Distrito Federal (6.50%); Estado de México (6.24%); Coahuila (6.23%); y Durango en quinto sitio con (6.05%). Por otra parte,  Guerrero (1.69%) es el estado con la menor tasa de desocupación del periodo; le siguen Yucatán (2.41%); Campeche (2.62%); San Luis Potosí (2.77%); y Oaxaca (3.05%).

Hay múltiples interpretaciones acerca de la tasa de desocupación, y no todas son muy propositivas. Desde mi perspectiva, la tasa de desocupación refleja el interés de la PEA que está desocupada por encontrar un trabajo. Obviamente, las tasas son más altas donde la perspectiva de encontrar un empleo es más alta. Eso habla bien de esos mercados de trabajo.


No obstante esa apreciación, me llama la atención que Tabasco y Durango figuren entre los 5 principales sitios en los que la gente busca empleo, junto a entidades industriales como Distrito Federal, Estado de México y Coahuila. En el caso de Tabasco, las expectativas por la reforma energética y la abundancia de petróleo puede ser la explicación; en el caso de Durango, la región de Gómez Palacio, tal vez, tenga que ver con ese fuerte impulso de la gente desocupada por encontrar trabajo.

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

martes, 5 de julio de 2011

Durango participa con apenas 1.3% de los empleos que se registran en el IMSS en México.

De acuerdo a la estructura productiva y poblacional, a la reducida capacidad de la iniciativa privada en Durango, solo participamos con el 1.3% de los empleos que se registran en el IMSS en México.

El problema estructural es que somos una economía pobre, pequeña y ligada a los presupuestos públicos. El gobierno, otrora el gran empleador, ya no tiene capacidad de absorber burocracia y la obra pública no le alcanza para ser detonador de crecimiento sostenido del ingreso en los hogares.

No es el único culpable, claro está; pero tampoco ha tenido el tino de impulsar programas que incentiven negocios, sino clientelas políticas. Su función en Universidades y Tecnológicos se ha centrado en formar a los políticos del futuro y no a los empresarios que den soporte a las nuevas generaciones.

Es tradicional que el gobierno busque, premie, promueva, incentive el talento político pero no empresarial. Resulta que a los jóvenes les es más atractivo figurar en una planilla universitaria, porque saben que sin demostrar absolutamente nada de talento, solo disciplina, obediencia, sumisión….; por lo menos llegarán a Diputado o Regidor.

Es una cultura que no premia el mérito sino la obediencia y la disciplina ciega. Súmele a eso la poca voluntad emprendedora de nuestro sector privado, la poca combatividad de la sociedad en general.






































Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

miércoles, 29 de junio de 2011

Evolución de la Tasa de Desocupación trimestral en Durango.

Primer Trimestre 2005 – Primer Trimestre 2011.

Tal como les había prometido, adjunto una tabla con el análisis de la evolución de la tasa de desocupación (TD) en los últimos años en Durango.

La intención es contribuir al debate sobre las políticas públicas que se llevan a cabo desde los tres niveles de gobierno. Mi crítica se centra en el desperdicio sistemático y absurdo de recursos con objetivos populistas y electorales, que en los tres niveles de gobierno se persiguen de manera errónea. El asunto se vuelve más crítico en los gobiernos locales.

El problema no es que exista apoyo social: debe haber, debe existir, debe otorgarse. Es función del estado paliar las necesidades de los más desprotegidos. Sin embargo, además de que debe ser equilibrado y de acuerdo a la capacidad de las finanzas públicas, no debe ser una política pública promovida desde oficinas de desarrollo y promoción económica.

Desde SEDECO, Desarrollo Económico Municipal y Secretaría del Trabajo, por citar solo tres ejemplos, nos venden la idea de ayudar a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (mipymes), de apoyar a los pequeños empresarios, pero lo hacen con un criterio para paliar la pobreza, con recursos mínimos y sumamente burocratizados: microcréditos, autoempleo, becas para desempleados, observatorio laboral… Durango Solidario, Crecemos…

Además de que dilapidan recursos promueven la informalidad!!!

En estos esquemas de “promoción económica”, las mipymes no pueden potenciar sus empresas. Tampoco tienen el tiempo para esperar a que la burocracia “administre” sus proyectos y mucho menos conciben al Estado o cualquier oficina pública como acreedor: es muy probable que no paguen o devuelvan los apoyos.

Luego entonces, los beneficiarios no son mipymes sino personas de escasos recursos, dispuestos a esperar a la burocracia el tiempo necesario y no pagar los microcréditos al gobierno. A cambio, la persona de escasos recursos compromete su voto.

Al primer trimestre 2011 la información que podemos concluir es la siguiente:
• La Población Económicamente Activa (PEA) en Durango es de 634,470 personas.
• El 7% de la PEA (44,455), se mantuvo con carácter de desocupado.
• El 59.5% de los desocupados se ubica entre los 14 y los 29 años.
• Sin embargo, la cuarta parte de los desocupados (26.2%) son jóvenes de entre 20 y 24 años.

Este es el talento que se produce en nuestras escuelas, universidades y tecnológicos que no tiene trabajo y para los que no existe ninguna política pública visible. Sumado a la pobreza existente, me parece que seguir insistiendo en programas electoreros ya no es posible, no hay presupuesto que lo aguante.





Leonardo Alvarez
@leon_alvarez



jueves, 23 de junio de 2011

Durango, lugar siete a nivel nacional en desocupación durante mayo 2011

Inicia la Feria Nacional Durango 2011: buenos deseos, buenos augurios, pero.... el entorno ocupacional y, por tanto, el flujo de dinero durante las presentes vacaciones en nuestra entidad, será limitado.

Durante mayo, un mes antes de las vacaciones y cuando más duro es golpeada la ocupación por efecto de las lluvias (empleos del sector maderero, minero, sobre todo)  ocupamos el lugar siete a nivel nacional en desempleo. Esto es una mala señal para el consumo de las familias duranguenses.


Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

jueves, 21 de abril de 2011

Hay poco más de 38 mil desempleados en Durango (marzo 2011)

El 20 de abril 2011, el INEGI publicó la tasa de desocupación por entidad federativa para el mes inmediato anterior (marzo). Estos son los pormenores:
Durante marzo de 2011, las entidades que observaron las tasas de desocupación más altas fueron Sonora con 7.68% de la PEA, Chihuahua 7.43%, Tlaxcala 7.10%, Zacatecas 7.08%, Tamaulipas 6.92%, Durango 6.71%, Tabasco 6.46%, Nuevo León 6.31%, el Distrito Federal 6.27%, Aguascalientes 6.12%, Guanajuato 6.10% y el Estado de México 6 por ciento.

En contraste, las tasas más bajas en la desocupación se presentaron en Chiapas con 1.91%, Guerrero 2.08%, Campeche 2.63%, Yucatán 2.91%, Michoacán de Ocampo 3.05%, Oaxaca 3.26%, Morelos 3.66%, Veracruz de Ignacio de la Llave 3.76% y Nayarit con 3.93 por ciento.

La tasa de desocupación nacional se ubica en 5.06%, que equivale a poco más de 2.6 millones de desempleados en el país.

Durango se ubicó en la posición 13, con una TD de 6.71%, cuatro lugares por encima de la media nacional. Con este porcentaje, en Durango hay poco más de 38 mil desempleados en el mes de referencia en nuestra entidad.

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

viernes, 4 de marzo de 2011

Precisiones sobre la tasa de desocpuación en Durango

Normalmente, nuestros políticos se molestan cuando tocamos el tema de las cifras de empleo o desocupación para medirnos con respecto a otras entidades o países. Y lo único que consiguen con esta medida es evidenciar su desconocimiento casi sistemático de los indicadores o las estadísticas de coyuntura. Sobre todo de su utilidad.

Luego por ello encontramos frases elaboradas o clichés periodísticos como: “El empleo en Durango en cifra récord”, o qué le parece este otro: “La inercia positiva en el crecimiento del empleo nos ubica como el polo de desarrollo más importante en el norte de México…”, y a poco no ha leído esta otra lindura: “Cifra récord en la generación de empleo nos posiciona como una de las entidades con mayor potencial en el país a pesar de la crisis”…y otras tantas y tantas frases que están fuera de la realidad y de contexto. Insisto, no tienen idea de la utilidad de las cifras estadísticas.

Por principio de cuentas, la tasa de desocupación (TD) es un indicador del equilibrio del mercado laboral y no de bienestar social. De hecho, cuando existe movimiento en sus tasas, significa que la economía está en dinamismo, que es saludable. Lo que de ninguna manera implica que debamos ignorar sus efectos; al contrario, es un tema que nos debe motivar para estructurar políticas que tiendan a mejorar el mercado laboral e incentivar la apertura de nuevas empresas. Sobre todo en el ámbito formal.

Por ello no es gratuito que estados como Yucatán, Guerrero, Campeche, Oaxaca o Chiapas, entidades donde existe claramente un menor desarrollo económico e industrial en el país, y que incluso, registran los índices de analfabetismo más altos, son entidades donde la tasa de desocupación es sistemáticamente menor porque no hay oportunidades de desarrollo. Por otra parte, los estados industrializados y de mayor densidad poblacional como el Estado de México, Chihuahua, Coahuila o Nuevo León, aparecen siempre disputándose los primeros lugares en la tasa de desocupación. Esto demuestra que la gente busca empleo en estas entidades porque ahí sí tienen posibilidades.

En este contexto, el “desempleo abierto” no es una medida del rezago social de un país, estado o región, así como tampoco los cambios en su tasa significan que necesariamente esté mejor o peor que antes en términos de ingresos: la TD lo único que señala es qué tan lejos o qué tan cerca está una economía de lograr el equilibrio en su mercado laboral. Su comportamiento obedece a factores cíclicos, estacionales o de coyuntura.

Por ejemplo, en enero, la tasa de desocupación nacional se ubicó en 5.12%, que equivale a poco más de 2.6 millones de desempleados en el país.

Para nuestra entidad, en el mismo mes de enero, la tasa de desocupación se ubicó en la posición 9, con 6.46%, ocho lugares por encima de la media nacional. Con este porcentaje, en Durango hay poco más de 35 mil desempleados en el mes de referencia.

De acuerdo a la lógica comúnmente utilizada por nuestras autoridades, ésta también es una cifra récord en términos de desocupados para nuestra entidad, pero no la explican, o la esconden, o simplemente no hablan mucho de ella por miedo a las críticas, o por miedo a evidenciar su poca familiarización con las estadísticas.

Para explicar el comportamiento de la tasa de desocupación en la entidad debemos recurrir a la estacionalidad. Normalmente, es en los meses de lluvia, en los periodos vacacionales, y entre diciembre y febrero, cuando se registran las mayores tasas de desempleo en nuestra entidad. Sencillamente, porque nuestro perfil industrial y económico así está estructurado.

Sucede lo contrario en las entidades que tienen costas, por ejemplo. Los meses de verano y sol son los que estacionalmente registran mayores índices de ocupación y desarrollo económico y ahí radica la diferencia; claramente, cada entidad debe trabajar su promoción económica con base en su dotación natural de recursos o su vocación económica, y escalar hacia otras de mayor valor agregado

Nuestros políticos se ofuscan cuando tocamos el tema de las cifras de empleo o desocupación para compararnos con respecto a otras entidades o países. Sin embargo, la tasa de desocupación es un indicador estadístico del equilibrio del mercado laboral y no una medida de bienestar social. Evidentemente, nos debe ayudar a generar mejores políticas de promoción y atracción de empresas, no a tratar de esconder su difusión o explicarla equivocadamente como se ha hecho recientemente.


viernes, 25 de febrero de 2011

Durango con 6.4% en tasa de desocupación en Enero 2011


El 25 de febrero 2011, el INEGI publicó la tasa de desocupación por entidad federativa para el mes inmediato anterior (enero). Estos son los pormenores:

Durante enero de 2011, las entidades que observaron las tasas de desocupación más altas fueron Sonora con 7.37% de la PEA, Tabasco 7.35%, Tamaulipas 6.91%, Tlaxcala 6.83%, Querétaro 6.82%, Aguascalientes 6.77%, Coahuila de Zaragoza 6.70%, Chihuahua 6.56%, Durango 6.45%, Nuevo León 6.26%, Guanajuato y el Estado de México 6.23% de manera individual, y el Distrito Federal con 6.03 por ciento.

En contraste, las tasas más bajas en la desocupación se presentaron en Guerrero con 2.29%, Yucatán 2.60%, Campeche 2.72%, Chiapas 2.79%, Oaxaca 3.02%, Michoacán de Ocampo 3.52%, Veracruz de Ignacio de la Llave 3.57%, San Luis Potosí 3.94% y Morelos con 3.96 por ciento.

La tasa de desocupación nacional se ubica en 5.12%, que equivale a poco más de 2.5 millones de desempleados en el país.

Durango se ubicó en la posición 9, con una TD de 6.46%, ocho lugares por encima de la media nacional. Con este porcentaje, en Durango hay poco más de 35 mil desempleados en el mes de referencia en nuestra entidad.


Leonardo Alvarez
leonardo.alvarez@prodigy.net.mx
@leon_alvarez

sábado, 29 de enero de 2011

La inflación, los precios relativos y el efecto estacional

La definición tradicional de inflación es un aumento generalizado y sostenido en los precios. En otras palabras, debemos hablar de inflación cuando vemos específicamente que la mayoría de los precios suben constantemente y no cuando simplemente algunos aumentan en forma aislada.

Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones que vemos que aumenta un solo precio, o alguna canasta de bienes relacionados, hacemos referencia a “inflación”, sin distinguir el origen o causa de su incremento.

Por ejemplo, si aumenta el precio del jitomate en relación a las demás verduras y legumbres, no debemos hablar de inflación, sino únicamente de un cambio en un precio “relativo”. Usamos la palabra “relativa”, dado que es en relación a algo más; en este caso es en relación a los demás precios de las verduras.

El tema viene a colación porque cada inicio de año, cuando se anuncian las nuevas políticas fiscal y monetaria y se ponen en vigor las medidas fiscales modificadas por el Congreso el año anterior, así como los resultados en el desempeño económico de los principales indicadores del país, gobierno y ciudadanos comienzan el año con nuevas expectativas.

En este contexto, la expectativa para 2011 en nuestro país, es que los precios de todos los productos y servicios se eleven más allá de un 4.5%, por encima de la meta prevista por Banco de México de 3% a largo plazo. Esto, evidentemente, crea una controversia enorme y una avalancha de críticas de la oposición por estas "expectativas" económicas.

En este sentido, contrario al imaginario popular que está centrado en el aumento de los combustibles y las gasolinas, es más probable que este ajuste a precios y tarifas sea por efecto estacional, en el caso de los alimentos, verduras y hortalizas; y por las medidas impositivas “excesivas y desiguales” aprobadas en sectores específicos de la economía, como lo son los nuevos impuestos especiales al tabaco y los alcoholes.

En este contexto, la organización mundial para la alimentación y otros organismos del tipo han anunciado un aumento en el precio de varias mercancías, entre ellas granos, cereales y oleaginosas, debido al efecto de los climas, que sigue golpeando al mundo entero (sequías, heladas, inundaciones…), y por un alza en la demanda para consumo humano en algunas economías emergentes.

Ante esto, algunas empresas mexicanas han amenazado con elevar precios, debido -dicen- a que la producción mundial de algunos productos cayó mientras la demanda sigue creciendo y sus costos se han elevado, ayudados también por la política de actualización de los precios de la gasolina, el gas y el diesel.

Uno de los aspectos que debemos explicar a muchos es que no es lo mismo que el precio de algún insumo aumente en algún porcentaje y que la empresa que lo utilice justifique un aumento en el precio de su producto final en el mismo porcentaje. Esto es inaceptable.

Esto es no saber de política de precios. Si el empresario ajusta los precios en la misma proporción al incremento de precio de sus insumos, con ello logra exactamente el efecto contrario al deseado de estimular el mercado interno. Con los aumentos de precio que pretenden, lo que logran es que se reduzca la demanda, no sólo por sus productos, sino la demanda general por bienes de consumo; esto es, la gente con estos aumentos tiende a ser más pobre.

Lo que se hace en otras latitudes es que la empresa busca la forma de reducir otros costos en forma temporal, por ejemplo, los de administración. Por eso, en esta época de recuperación, lo que más tarda en consolidarse es la generación de empleo formal. Esa es la razón por la que en un contexto de inflación, el ajuste a los costos de las empresas se hace en mayor medida desde la fuerza laboral.

Por eso es tan importante y trascendente que en México logremos en el mediano plazo una reforma tributaria equitativa si queremos que se reactive el mercado interno. Con la política fiscal actual (incierta y cambiante cada año, con una base tributaria débil y sin generalizar impuestos), crece el comercio informal, aumentan las personas sin derecho a prestaciones salariales y de salud, se evaden impuestos, al tiempo que mantenemos un Estado débil financieramente, e incapaz de proporcionar y mantener políticas activas hacia sectores como lo es el educativo o la ciencia y la tecnología, que son los que a largo plazo generan desarrollo.

Por lo pronto en 2011, la expectativa inflacionaria es de 4.5% anual, mayor a la estimada por Banco de México, y esta inflación, por lo pronto, está más relacionada con el desabasto en la producción de alimentos, verduras, granos, cereales y oleaginosas, derivado del mal clima a nivel mundial; y por la inequitativa política hacendaria y fiscal que tenemos, castigando más a ciertos sectores, como el tabaco y los alcoholes; que por el aumento mensual de precio en los combustibles anunciado por la Secretaría de Hacienda.

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

Durango se ubicó en la posición 12 a nivel nacional, con una TD de 5.63%, en diciembre 2010.

El 21 de enero 2011, el INEGI publicó la tasa de desocupación por entidad federativa para el mes inmediato anterior. Estos son los pormenores:
Durante diciembre de 2010, las entidades que observaron las tasas de desocupación más altas fueron Tabasco con 7.93% de la PEA, Tamaulipas 7.75%, Sonora 7.54%, Querétaro 7.37%, Aguascalientes 6.99%, Tlaxcala 6.90%, Coahuila de Zaragoza 6.78%, el Estado de México 6.55%, el Distrito Federal 6.48% y Nuevo León 6.09 por ciento.

En contraste, las tasas más bajas en la desocupación se presentaron en Guerrero con 2.20%, Yucatán 2.51%, Oaxaca 2.65%, Chiapas 2.97%, Campeche 3.16%, Michoacán de Ocampo 3.78%, Nayarit 3.92% y Veracruz de Ignacio de la Llave con 3.99 por ciento.

La tasa de desocupación nacional se ubica en 5.15%, que equivale a poco más de 2.4 millones de desempleados en el país.

Durango se ubicó en la posición 12, con una TD de 5.63%, seis lugares por encima de la media nacional. Con este porcentaje, en Durango hay poco más de 34 mil desempleados en nuestra entidad.



Leonardo Alvarez
leonardo.alvarez@gdinnovaciones.com
@leon_alvarez

jueves, 30 de diciembre de 2010

Tasa de desocupación Histórica trimestral Dgo vs Nacional (III2006-III2010)

Ahora comparemos la Tasa de Desocupación histórica trimestral, entre Durango y la media nacional pero, desde el tercer trimestre 2006 (III2006), hasta el tercer trimestre 2010 (III2010). Durango promedia 5.1% y la media nacional 4.8%.



Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

Tasa de Desocupación Histórica trimestral Dgo vs Nacional (III2000 - III2010)

En los últimos diez años, entre el tercer trimestre de 2000 (III2000) y el tercer trimestre de 2010 (III2010), Durango mantuvo, en promedio, un registro de 4.4% en tasa de desocupación, contra 3.9% que en promedio registro el país.

La tasa de desocupación es un indicador que muestra la relación entre la oferta  y la demanda de trabajo en un tiempo determinado. Es decir, la diferencia entre la Población Económicamente Activa (PEA) respecto a su Población Ocupada (PO). No es un indicador de pobreza o rezago; sin embargo, nos da una idea de cómo se comporta el mercado de trabajo en una ciudad, estado o región.



Leonardo Alvarez
@leon_alvarez

martes, 14 de diciembre de 2010

Desempleo e inflación

Hay dos variables macroeconómicas que permanentemente mantienen preocupados a todos los gobiernos del mundo: el desempleo y la inflación. En estos dos indicadores se sintetiza el éxito o fracaso de la política económica de cualquier país.

El desempleo nos muestra la capacidad del mercado laboral de absorber mano de obra, talento o capital intelectual. De esta variable se desprende el gasto familiar, doméstico, empresarial y las inversiones y el ahorro. Mientras que la inflación nos indica cuál es la capacidad de compra de productos y servicios departe de las familias, empresas y el gobierno.

De tal suerte que, a mayor desempleo hay menos ingreso disponible para consumir departe de las familias, y las empresas dejan de vender mercancías; éstas a su vez dejan de invertir, no pagan salarios e impuestos y el gobierno, en la medida de sus posibilidades, intenta sustituir la inversión privada por inversión pública. Entre más desempleo haya, mayores problemas tiene el gobierno en otros rubros, como la inseguridad, por ejemplo.

En cuanto a la inflación, si ésta no es controlada y comienza una escalada incontrolable de aumentos de precio en los productos y servicios de la economía, el resultado es funesto. ¿Imagine un contexto en el que no haya ingresos por falta de trabajo y los productos y servicios cada día aumentan de precio?

De ese tamaño es el compromiso de las autoridades monetarias de cualquier país; en el caso de México, ésta responsabilidad recae en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México.

Gracias a que nuestro Banco Central es autónomo a partir de las reformas de 1993, en época de Carlos Salinas de Gortari, el único objetivo explícito de Banco de México es mantener la inflación controlada. Su objetivo de largo plazo es mantener la inflación en 3% anual. Para ello se auxilia de la política monetaria y la coordina con la política fiscal de la Secretaría de Hacienda.

De acuerdo al programa económico de 2010 del actual gobierno federal, parte importante de la estrategia de contención de precios es el deslizamiento mensual del precio de los combustibles. Mismo que seguirá vigente durante el próximo año 2011. Es decir, nuestro gobierno dejará de subsidiar el precio de los combustibles aumentando los precios de las gasolinas y el diesel de manera escalonada y permanente. El objetivo es igualar el precio de los combustibles con el exterior y reasignar presupuesto a obra pública y desarrollo social, principalmente.

Hasta aquí parece todo muy sencillo, sin embargo, México se encuentra padeciendo en 2010 una crisis económica que se originó en el exterior, pero que poco a poco está minando la bonanza económica que se pudo generar en por lo menos diez años de estabilidad económica: me refiero al periodo entre 1997 y el año 2007. Prácticamente, se han desperdiciado estos años de estabilidad para impulsar el mercado interno de nuestro país.

Desgraciadamente, este periodo de inestabilidad financiera internacional que, al perecer continuará el año entrante y se agudizará en otras regiones como Europa y Asia, apenas ha beneficiado la recuperación de la planta productiva de exportación de nuestro país, pero es insuficiente.

Aún no resolvemos nuestros problemas de desempleo que se mantiene en tasas promedio de 5.5%, lo que equivale a 2.7 millones de personas sin empleo; y la meta inflacionaria será rebasada por segundo año consecutivo al posicionarse entre 4.75 y 5.25% en 2010; y un pronóstico similar para 2011.

Esto nos indica que Banco de México seguirá con una política monetaria restrictiva: reduciendo el dinero en circulación, manteniendo la tasa de interés fija en 4.5%, y conteniendo los precios concertados (precios y tarifas del sector público: salario mínimo, transporte…), y con ello evitar que los precios se eleven. El problema es que el poder adquisitivo de a poco seguirá menguando y la capacidad de compra de los mexicanos también.

En realidad, la producción y el consumo doméstico no repuntan, y los aumentos escalonados al precio de los combustibles --que forman parte de una estrategia de política fiscal-- y que se mantendrán en 2011, tampoco están contribuyendo en mejorar la productividad y la competitividad de nuestro país.

El desempleo y la inflación constituyen los indicadores en los cuales se sintetiza el éxito o fracaso de la política económica de cualquier país. En México, a pesar de que nuestros indicadores mostraron mejoría respecto al año 2009, aún nos encontramos lejos de la estabilidad y el crecimiento de largo plazo.

Leonardo Alvarez
@leon_alvarez